91% de los mexicanos han sufrido un impacto negativo en sus finanzas: EY

La pandemia de COVID-19 se ha convertido en un acontecimiento único en la historia moderna, con secuelas que aún desconocemos ya que no solo se trata de una crisis económica y sanitaria, sino también de una crisis social y política. A nivel global, las empresas están haciendo un gran esfuerzo por seguir avanzado y al mismo tiempo, proteger los logros obtenidos en el pasado; afortunadamente existe un gran número de perspectivas sobre esta crisis, las cuales en su mayoría incluyen recomendaciones útiles y, aún más importante, mucha creatividad y solidaridad sobre cómo podemos ayudar en estos tiempos difíciles.

EY, firma líder en servicios profesionales de auditoría, impuestos, asesoría de negocios, transacciones, fusiones y adquisiciones; encuestó a consumidores mexicanos con el fin de entender la situación que están atravesando y evaluar sus hábitos de consumo, tanto en el presente como en el futuro próximo.

“Nuestra investigación revela que existen dos macrofactores que repercuten en el comportamiento del consumidor mexicano: el confinamiento y el impacto sin precedentes en los ingresos familiares; los cuales continúan afectando de forma significativa a los consumidores a medida que se va definiendo la nueva normalidad” comenta Omar Troncoso, Socio de Transacciones para la Industria de Consumo.

Los productos esenciales como alimentos y de limpieza siguen teniendo una alta demanda, los consumidores le están dando una menor prioridad a las botanas, las bebidas refrescantes, el tabaco y las bebidas alcohólicas en comparación con los artículos esenciales. En este contexto, el 65% de los consumidores mexicanos encuestados incluso ha tenido que disminuir su consumo de productos esenciales debido a una reducción en sus ingresos. De acuerdo con la investigación de EY, el 91% de los mexicanos ha sufrido un impacto negativo en sus finanzas, de los cuales el 58% experimentó una reducción de por lo menos un 60% en sus ingresos.

Asimismo, se detectaron 3 fenómenos en los patrones de consumo de los mexicanos:

  1. Compras de pánico. A pesar de que el papel higiénico fue la primera señal evidente de que habían comenzado las compras de pánico, la demanda de productos de otras categorías como los lácteos, el pan de caja y los productos enlatados ha incrementado de manera impresionante. 

El 91% de los consumidores en México está reduciendo el consumo de ropa y cosméticos, puesto que la cuarenta les restó mucha relevancia a ambas categorías. Otras categorías como el tabaco y las bebidas alcohólicas también se han visto afectadas, ya que el 36% de los consumidores está evitando comprar alcohol por completo.

Además, el volumen de ventas de las categorías de productos diseñados para facilitar el trabajo desde casa, como las sillas de escritorio, los reguladores de electricidad y los aires acondicionados de uso doméstico, se incrementó en comparación con el año anterior.

  • Disminución en el consumo. A pesar de que muchos países experimentaron un drástico incremento en el gasto de productos esenciales, los mexicanos están gastando menos en estas categorías debido a la disminución en sus ingresos. En este contexto, se registró una disminución de gasto en diversas categorías, por ejemplo, el 65% de los mexicanos encuestados gasta menos en comida y bebidas y un 45% ha disminuido el gasto en productos de cuidado personal. Por otra parte, el 45% de los mexicanos encuestados aumentó su gasto adquiriendo productos farmacéuticos y el 41% incrementó la compra de productos de limpieza.

La rápida caída en los ingresos de la población mexicana ha orillado a los consumidores a adquirir productos de menor precio en muchas categorías. Casi el 30% de los encuestados ha optado por comprar marcas más económicas y esta cifra podría aumentar incluso al 55% si analizáramos los resultados por categoría de producto.

  • Compras en línea y compras no tradicionales. El panorama del sector minorista está experimentando un cambio hacia los canales de entrega a domicilio y los canales digitales propios, así como un aumento en el uso de plataformas de entrega independientes. Entre el 8% y el 10% de los encuestados actualmente utiliza métodos alternativos de compra y entrega, lo cual representa un incremento en comparación con el 1.2% registrado antes del brote del COVID-19.

De los consumidores que están realizando compras remotas en esta etapa, en México el 55% lo hace en el sitio web de Walmart (incluyendo Superama) y el 13% lo hace en el sitio web de Chedraui. Estos minoristas les permiten a los consumidores hacer sus pedidos por teléfono y pagar en efectivo contra entrega, por lo que les ofrecen una experiencia de compra que se adapta mejor a sus necesidades de consumo en estos tiempos de pandemia.

A pesar de la incertidumbre en cuanto a la duración del confinamiento, el impacto al desempleo y el “nuevo orden mundial”, la investigación de EY refleja las tendencias en las percepciones de los consumidores que prevalecerán en las semanas próximas.

Actualmente, el 45% de los consumidores en México considera que seguirá viviendo en modo de ahorro en lo que respecta a los productos esenciales, mientras continúe la cuarentena.  Asimismo, casi el 89% de los encuestados en México seguirá reduciendo su gasto en productos no esenciales durante este periodo; la mayoría de las personas cuyos ingresos se hayan visto afectados seguirá comprando marcas más asequibles (o sustitutos), por lo que se podría esperar que los consumidores continúen optando por comprar productos de menor precio si empeoran las condiciones de desempleo.

Se espera que una mayor parte de los consumidores prueben las plataformas de entrega a domicilio y los servicios de compra por teléfono / en línea de las tiendas minoristas. También se espera que los consumidores que actualmente utilizan estas plataformas continúen haciéndolo: el 83% de los encuestados en México afirmó que su experiencia de compra remota ha sido igual de buena e incluso mejor que su experiencia de compra tradicional.

Los fabricantes de productos no esenciales no solo experimentarán una caída en la demanda, sino que también se verán afectados a medida que las tiendas minoristas enfoquen sus esfuerzos de cadena de suministro en asegurar que sus estantes estén llenos de las categorías de productos más esenciales. Además, las marcas premium, los alimentos de moda y las mercancías generales seguirán peleando por mantener una parte más pequeña del gasto de los consumidores y un canal con diferentes prioridades.

Presentando diversos panoramas y patrones futuros en los consumidores mexicanos, EY refuerza su compromiso para comprender el impacto de la crisis sanitaria y económica que ha generado el COVID-19 en América Latina.

“En EY continuaremos investigando cómo van emergiendo y evolucionando las tendencias de consumo en México y la región. A pesar de la actual incertidumbre, estamos seguros de que se abrirán nuevas oportunidades en el ecosistema de los productos de consumo que les permitirán a las empresas preservar y restaurar su presencia, sus ingresos y sus márgenes” concluye Omar Troncoso.

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