El valor agregado de la diversificación

 

En el mundo de las inversiones, uno de los factores más valorados por los clientes (si no es que el más) es el rendimiento generado por los portafolios de inversión. Sin embargo, no es común que los inversionistas se preocupen por los detalles de su estrategia o por la conformación de su cartera. Al igual que el rendimiento, es de suma relevancia conocer la capacidad del administrador para maximizar los movimientos de mercado en su portafolio y cuán eficiente es su diversificación.

La diversificación no es más que distribuir la composición de una cartera de inversión entre diferentes tipos de activos. El propósito es buscar la mayor eficiencia entre el rendimiento esperado y los riesgos que se corren. Puede sonar fácil, pero el proceso de diversificación de un portafolio de inversión requiere análisis económicos, financieros, estadísticos y matemáticos para que verdaderamente sea funcional para el inversionista.

Hay que evaluar todos los riesgos que puedan impactar en el desempeño de una cartera y distribuirlos en diferentes vehículos de inversión, monedas, regiones, sectores económicos, horizontes de inversión, etcétera.

Tomemos por ejemplo un portafolio concentrado en el mercado mexicano; es decir, que sólo invierte en acciones y bonos del mercado local emitidos en pesos mexicanos. En este escenario, el portafolio de inversión y su rendimiento están a merced de los eventos de riesgo que impactan al mercado nacional. Estos pueden ser fenómenos económicos, políticos, naturales o sociales. En este caso, algún evento de riesgo que tenga lugar impactará la cartera sin poder ser contrarrestado por otros instrumentos de inversión en distintas regiones o monedas. Es por ello que uno de los valores agregados de la diversificación es la distribución de la inversión entre instrumentos del amplio universo bursátil, teniendo en cuenta las posibles situaciones de riesgo y procurando reducir los posibles efectos negativos. De esta manera, los impactos negativos se equilibrarán con los eventos favorables que también influyen en los portafolios de inversión.

Cabe mencionar que no todos los activos de inversión reaccionan de la misma manera a cada evento de riesgo. Entonces, mientras más diversificado sea un portafolio, aumenta la probabilidad de tener mayor consistencia en su desempeño, una de las ventajas de contar con una cartera de activos que guarde poca relación en su comportamiento.

Como puedes ver, construir un portafolio de inversión diversificado no es tarea sencilla, pero sus ventajas son cuantiosas en términos de rentabilidad y gestión del riesgo. En Principal Fondos de Inversión estamos convencidos de que ofrecerle al público inversionista productos diversificados mediante un proceso que evalúa distintos factores de riesgo en disímiles escenarios de mercado es el camino adecuado para maximizar el beneficio de largo plazo de nuestros clientes.

Por: Luis Lozano, Director General de Principal Fondos de Inversión

 

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