La educación del IB es una experiencia decisiva en colegios y preparatorias de México

El Bachillerato Internacional (IB) es una organización educativa que tiene como fin preparar a sus alumnos de cara a los estudios superiores. Actualmente 116 colegios de México implementan 183 programas de las cuatro modalidades: el Programa de la Escuela Primaria (PEP), el Programa de los Años Intermedios (PAI), el Programa del Diploma (PD) y el Programa de Orientación Profesional (POP).

El PEP hace especial hincapié en el aprendizaje basado en la indagación a partir de estudios sobre cómo aprenden los alumnos, cómo enseñan los maestros, y con qué principios y prácticas se logra una evaluación eficaz. Los alumnos van adquiriendo una comprensión conceptual que pueden aplicar en su vida cotidiana. Son personas que aprenden a analizar, comparar y proponer. 59 colegios cuentan con este programa en México.

El PAI es un programa de cinco años en el cual los alumnos de 11 a 15 años que lo completan cuentan con una preparación adecuada para cursar el PD o el POP. 40 colegios han implementado este programa en México.

El PD forma a alumnos de 16 a 19 años que logran amplitud y profundidad en sus conocimientos, estudian al menos dos lenguas y exploran la naturaleza del conocimiento mediante el curso de Teoría del Conocimiento, que es exclusivo del programa. 73 colegios cuentan con este programa en México.

El POP se enfoca en una determinada área profesional, y ayuda al alumno a decidir su área de interés y a prepararse para participar de manera eficaz en la vida, al tiempo que fomenta actitudes y hábitos mentales que le permite continuar aprendiendo siempre y participar en un aprendizaje que desarrolle su capacidad y voluntad de generar un cambio positivo. 10 preparatorias han implementado este programa en México.

Los alumnos del IB tienen la oportunidad de trabajar en colaboración, desarrollar habilidades fundamentales de indagación y conocer diferentes perspectivas. Además, obtienen muchas ventajas respecto a la educación tradicional, pues se les anima a pensar de forma independiente y a conducir su propio aprendizaje. Los alumnos aprenden a aprender.

La participación de los padres es fundamental, ya que forman parte de la comunidad de aprendizaje del IB, por lo que se promueve su participación activa en talleres, conferencias, cierres de unidad y presentaciones de proyectos. Según el informe sobre el futuro del empleo de 2018 del Foro Económico Mundial, las habilidades necesarias para conseguir un empleo estarán basadas en las actitudes sociales y se valorarán más las habilidades interpersonales que los conocimientos estrictamente técnicos.

“El beneficio para los alumnos es que cuentan con una preparación para solucionar problemas mediante la investigación, ya que, además de cursar programas académicos con evaluaciones exhaustivas, participan en la sociedad como personas íntegras, preocupadas por mejorar su entorno y el servicio a la comunidad”, señaló Norma Villarreal, coordinadora del IB de la Universidad Regiomontana.

La cuarta revolución industrial exige habilidades como la creatividad, la resolución de problemas y el pensamiento crítico. Los alumnos del IB son capaces de pensar críticamente, asociar conocimientos interdisciplinarios y analizar información, lo cual los hace profesionales y seres humanos valiosos para enfrentar nuevos retos.

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