En un mundo donde las necesidades aumentan y las reservas son cada vez más escasas, el acceso a los recursos esenciales se vuelve cada vez más complejo lo que a su vez provoca tensiones. Actualmente, estos recursos básicos se ven en constante amenaza ya que al ser un mundo más poblado, urbanizado y confrontado al cambio climático, nuestras necesidades aumentan.

De acuerdo con el último informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se estima que la población podría llegar a 9,800 mil millones para 2050 y a 11,200 para 2100. Esta tendencia al alza continuará a un ritmo de aproximadamente 83 millones de personas más cada año a nivel global, tomando en cuenta que la expectativa de vida también ha incrementado.

A nivel local, México es el décimo país más poblado del mundo con aproximadamente 129 millones de personas y se prevé que aumente a 147 millones para el 2030, y a 164 millones para 2050, por lo que distribuir los recursos de manera adecuada será un ejercicio clave para garantizar que cada una de las personas que habitan en el territorio nacional tengan acceso a los recursos más básicos para subsistir.

Por lo anterior, las personas deberán cambiar radicalmente su actitud frente al consumo de los recursos e inventar un nuevo modelo de desarrollo económico y social más eficaz, más equilibrado y más sostenible para garantizar la calidad de vida, por lo que el principal reto será el implementar nuevos modelos de economía circular que permitan gestionar servicios de calidad en materia de agua, energía y residuos con un costo mínimo, de manera inteligente e innovadora.

Y es que según expertos la economía circular, no es sólo un modelo que ayuda extender la vida de los recursos, sino que también es una vía hacia la creación de empleo a nivel local que a su vez garantiza el suministro continuo de ciertas materias primas. Pero lo más relevante es que permite pasar de una lógica de consumo de los recursos, a una lógica de uso y valorización, para el diseño e implementación de soluciones que permitan desarrollar el acceso a los recursos, preservarlos y regenerarlos.

Uno de los agentes que actualmente trabaja en la optimización de los recursos es Veolia- compañía global líder en la gestión de agua, residuos y energía – la cual desarrolla soluciones tecnológicas e innovadoras con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los habitantes, ahorrar y renovar los recursos, así como reducir la huella ecológica.

La compañía de origen francés tiene el objetivo de evitar la emisión de 50 millones de toneladas de CO2 en el periodo de 2015-2020. Como parte de esta meta en 2017, logró valorizar un total de 47 millones de toneladas de residuos de los cuales el 44% fue con soluciones de tratamiento y aprovechamiento energético de la basura, y el 56% restante con la recuperación de materiales de los residuos, con esto evitó la emisión de 18.4 millones de toneladas de CO2 en todo el mundo gracias a sus soluciones de economía circular.

Asimismo, su tecnología y procesos innovadores le permiten producir, a través del agua y los residuos, calor, frío, energía, bioplástico, bio-abonos y biocarburantes que se valorizan, utilizan y reutilizan una y otra vez, tanto para las industrias como para las ciudades, no sólo para proteger el medio ambiente, sino también garantizar el desarrollo económico y social.

Sin lugar a dudas el abastecer los recursos naturales más esenciales a todos los seres humanos será uno de los principales retos de todas las economías a nivel global, por lo que será necesario comenzar a trabajar en una estrategia en conjunto que permita garantizar el acceso a los mismos de manera fácil y a un costo accesible para todos los que formamos parte de este planeta.

Por otra parte, también será esencial que cada uno de las personas que habitan el planeta despierte su sentido de responsabilidad para utilizar de manera consciente los recursos, evitando desperdiciarlos y permitiendo extender la vida útil de los mismos. No será una tarea fácil, pero si se trabaja en ello de manera constante se verán los resultados más pronto de lo que se espera.