Ser influenciador no implica ser famoso

Por Patricio Garcia de Leo, Co Fundador de Known Online
La moda es contratar famosos para que hagan comentarios en sus redes sociales vinculados a marcas. Sin embargo, las agencias que lo facilitan no siempre tienen conocimiento digital vinculado a evaluar el retorno de inversión. Cuáles son los aspectos que se deben considerar para contratar un influenciador.
Cantidad no es calidad: El retorno de inversión lo dan las interacciones o clics, no así la cantidad de fans (pueden ser comprados). Lo importante a la hora de elegir alguien relevante en su nicho no es cuánta gente lo sigue, sino sus lecturas y respuesta ante las publicaciones.
Retorno de inversión: Al igual que en cualquier canal digital, el costo por clic se obtiene del total de interacciones sobre la cantidad pagada al influenciador. Si un influenciador es más caro que la publicidad en Google o Facebook, no es útil. Esto se debe a que estos tienen mayor universo de datos y capacidad de segmentación.
Relevancia, no fama: Usuarios con poco seguidores, pero alto nivel de interacción en un tema específico, pueden arrojar mejores resultados en volumen que los famosos cuyos costos solo son accesibles para grandes marcas. Muchos influenciadores de pocos seguidores son más útiles que un famoso que no es influenciador.
Complementar la estrategia de canales: Las redes sociales son importantes como canal de generación de tráfico, pero se debe prestar atención en primer lugar a la publicidad digital y el posicionamiento en buscadores, así como también al email marketing automatizado.
En la Argentina la palabra influenciador alcanza los 9.970 resultados de búsqueda en Google. Actualmente no existe ninguna plataforma que permita el intercambio entre marcas y usuarios de redes sociales.

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