VEMO expande la red de infraestructura para vehículos eléctricos
La transición hacia un transporte más sostenible avanza con firmeza mediante la creación de espacios que facilitan la adopción de tecnologías limpias. Recientemente, se ha dado un paso significativo con la apertura de tres nuevos centros de recarga ubicados en puntos estratégicos de la capital, lo que permite a los usuarios de autos eléctricos e híbridos conectables acceder a energía de manera rápida y eficiente las 24 horas del día. Estos sitios se localizan en las zonas de Las Águilas, Mixcoac y en las cercanías del Aeropuerto, garantizando que el flujo de movilidad no se detenga y que los conductores cuenten con alternativas confiables para abastecer sus unidades en perímetros de alta demanda.
La infraestructura instalada en estos puntos no es menor, pues suma un total de 69 cargadores de alta potencia con 120 kW, diseñados para reducir los tiempos de espera. En el sitio cercano a la terminal aérea se dispusieron 21 equipos, mientras que en las otras dos ubicaciones se repartieron 25 y 23 dispositivos respectivamente. Esta expansión responde a una realidad innegable: la movilidad eléctrica ya opera a una escala masiva, respaldada por la cifra de 250 millones de kilómetros recorridos de forma limpia. El objetivo de VEMO es consolidar un ecosistema donde la autonomía de las baterías deje de ser una preocupación para convertirse en una ventaja competitiva dentro del entorno urbano.
Nuevos alcances de la red de VEMO en el ecosistema actual
El panorama actual del transporte sustentable muestra un dinamismo sin precedentes. Según datos de la Asociación de Electro Movilidad, las ventas de vehículos con estas tecnologías crecieron un 38.5% anual, lo que obliga a las empresas a acelerar el despliegue de conectores públicos. Actualmente, la red de VEMO ya supera los 1,950 conectores distribuidos en 18 estados, procesando mensualmente más de 110,000 sesiones de carga. Este volumen de operación demuestra que la confianza del consumidor en las alternativas eléctricas va en aumento, especialmente cuando existen garantías de disponibilidad y soporte técnico en las principales rutas de tránsito.
De cara a los próximos años, las proyecciones son todavía más ambiciosas. Se estima que para el año 2030, la empresa logre desplegar cerca de 23,000 conectores en sus redes públicas y privadas, integrando simultáneamente unos 55,000 vehículos eléctricos a la circulación diaria. Para alcanzar estas metas, se contempla una inversión superior a los 1,500 millones de dólares en el próximo lustro, lo que posiciona a la compañía como un referente en la transformación energética de la región. El enfoque no solo está en colocar cables, sino en ofrecer una experiencia de usuario fluida mediante aplicaciones digitales y centros de atención especializados.
La consolidación de estas redes de energía representa un pilar fundamental para reducir la huella de carbono y mejorar la calidad del aire en las ciudades. Al fortalecer la presencia de cargadores en zonas residenciales y comerciales de alta afluencia, se incentiva a que más personas y empresas consideren la migración hacia flotas eléctricas. El éxito de este modelo radica en la combinación de tecnología de punta, ubicaciones accesibles y una visión de largo plazo que entiende la movilidad como un servicio integral, eficiente y, sobre todo, respetuoso con el medio ambiente.
Publicar comentario