Variables determinantes para la localización y venta mensual de las estaciones de servicio en México

Desde que la reforma energética en México fue aprobada en 2014, diversas empresas privadas tanto nacionales como extranjeras, han visto a nuestro país como una oportunidad de inversión para la explotación de hidrocarburos, dando apertura a un mercado amplio de competidores.

Además de los permisos para el libre expendio de gasolina y diésel y trámites gubernamentales a los que se deben de alinear, todo aquél que esté dispuesto a apostar por la implementación de una estación de servicio, debe estudiar muy bien su decisión y garantizar la mejor rentabilidad posible de su futuro negocio.

En ese sentido, el modelo de Geointeligencia desarrollado por Georesearch, que resulta de la combinación del Big Data con cartografía digital y algoritmos geoestadísticos, permite determinar con una alta precisión cuáles son las variables que se deben considerar al momento de abrir una nueva estación de servicio. Por medio de la Geointeligencia es posible entender el mercado, conocer más de cerca el comportamiento de la competencia y la actividad económica para cualquier ubicación.

Conoce las variables más relevantes para Georesearch asociadas a la estimación de ventas de una estación de servicios.

Flujo vehicular: aun cuando pareciera que la ubicación geográfica es la variable más relevante para esta industria, el flujo vehicular llega a cobrar mucho más peso en este caso, ya que conocer la cantidad de vehículos que transitan por las calles más cercanas y los horarios en que lo hacen puede marcar pauta de la frecuencia de visita de los clientes, tanto para los recurrentes como lo ocasionales, y con ello el número ventas.

Ubicación: como en cualquier negocio, una de las decisiones más importantes que se deben tomar es definir el tipo de calle en que la estación de servicio será ubicada (calle urbana, avenida, carretera, autopista, centro de la ciudad etc.) y el punto exacto de esta localización (intersección, media cuadra, etc.), pues de esto dependerá en gran parte el flujo de carros que puedan llegar y con ello lo oportuno que pueda ser el servicio en determinada zona.

Accesibilidad y accesos: si se quiere garantizar una gran afluencia de clientes, se debe facilitar el acceso a la estación, es decir definir entradas que puedan ser ubicadas fácilmente desde la vía pública y garantizar la eliminación de barreras de circulación dentro del punto. Asimismo, deben ser accesibles para personas con discapacidad, ya sea conductor, pasajero o hasta un mismo trabajador.
Cantidad de dispensadores: en relación con los puntos anteriores, se puede ahora definir la cantidad de lugares disponibles para realizar el proceso de carga de combustible capaces de responder a la demanda real del lugar con el abasto suficiente de combustible.

Presencia de competencia: tener identificadas qué estaciones de servicio tienen más tiempo en la zona o qué impacto conllevaría si nuevas se instalaran en la misma localización y su entorno inmediato, nos ayudará a predecir el comportamiento del mercado, prevenir riesgos y, por lo tanto, crear un plan de acción de una manera óptima.

Presencia de atractores comerciales: las estaciones de servicio se han distinguido por estar acompañadas por algunos comercios que se vuelven un punto de atracción, generando un mayor flujo de clientes y por ende un aumento en las ventas de combustible. Dentro de los más comunes se encuentran las tiendas de conveniencia y farmacias, dos formatos que sin duda serán anclas para impulsar el negocio.

La importancia de contar con estudios que muestre cada uno de los puntos anteriores podría marcar la diferencia frente a los competidores, ya que al tener datos reales se puede conocer la relación existente entre oferta y demanda y así obtener la venta potencial mensual en combustible que tendría una nueva localización.

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