Que el coronavirus no robe la identidad de tu marca

Vivimos en un mundo tan competitivo que existen muchas opciones para un mismo servicio o producto. Por ello, es importante que las empresas desarrollen su identidad de marca para que les ayude a diferenciarse de la competencia, manteniendo su esencia y valores.

La identidad de una empresa es su carta de presentación, pues de ella depende la percepción que tienen los consumidores de esa organización. Es decir, se trata de cómo deseas retratar tu negocio a tus clientes. Esto incluye el nombre de tu empresa, el diseño del logotipo, los colores, formas y gráficos, así como el tono de voz.

“La pandemia ha provocado una urgencia de entrar al mundo digital para las empresas, y sumado a la necesidad que tienen de permanecer en la mente de los consumidores, las ha llevado a adoptar nuevos canales de comunicación sin tener una identidad establecida. Esto genera que sus esfuerzos no tengan los resultados deseados”, comenta Paul Cano, socio líder de diseño del holding especializado en marketing y diseño, Apolo25.

Tener mal implementada tu identidad puede crear una gran confusión y una mala experiencia a tus consumidores, o incluso provocar pérdidas. Y es que el 93% de los consumidores basan su compra solamente en la apariencia visual del producto, según una encuesta realizada KissMetrics. Razón por la que es un tema que no debes tomar a la ligera.

Un mal ejemplo de esto es Cinépolis. En 2019 cambió su logotipo, colores y estrategia; sin embargo, la empresa renovó su identidad sin una transición, proceso necesario para adaptar a los consumidores a la nueva propuesta de diseño. Y no sólo fue eso: tras dicho ajuste, la empresa continuó mostrando su antiguo logo en sus contenidos publicados en redes sociales, lo que causó que el público criticara la efectividad de los cambios en su identidad visual.

Es por ello que, con el fin de ayudarte a adoptar canales de comunicación digitales sin perder la esencia e identidad de tu marca, la firma mexicana Apolo25 comparte estos consejos:

Ten claro tu ADN

La identidad de la marca va mucho más allá, es el ADN de tu empresa, la esencia que la constituye. Por ello, definirla es de vital importancia, pues sin ella, resultará muy difícil hacer crecer tu negocio. La identidad está principalmente conformada por:

  • Actitud. Cómo actúa frente al entorno, es decir, si es una marca que protege, tiene calidad o se adapta con facilidad.
  • Carácter. Se refiere a cómo es una marca, si es confiable, comprometida o apasionada.
  • Aptitud. La capacidad de la empresa para realizar adecuadamente su producto o servicio.  Es decir, qué es lo que hace la marca.
  • Declaración o statement. Es decir, la razón de ser de tu organización, el por qué existe y cómo es que logra conectar con sus usuarios.

Asimismo, es importante considerar que el ADN de una marca es un elemento vivo, pues se va transformando conforme la empresa crece. Por ello, es importante tenerlo presente, para aplicarlo tanto en la identidad de la marca, como con los trabajadores.

Escoge los canales de comunicación ideales

Si bien hay numerosos canales disponibles, elegir los que funcionen mejor para tu negocio y audiencia es más estratégico. Realizar una investigación previa para determinar qué canales se relacionan con tus objetivos y preferencias de audiencia es un buen primer paso.

En este caso, el uso de redes sociales es de suma importancia, ya que gran parte de tus consumidores o posibles clientes, tienen algún tipo de presencia en redes como Facebook, Twitter, Snapchat o Instagram.

Es importante que logres una comunicación efectiva en todos los canales y puntos de contacto que utilices, cumpliendo tu promesa de marca lo mejor posible.

Se consistente

El contenido, ya sea escrito o multimedia, es una parte vital en la identidad de tu empresa. Éste siempre debe ser compatible con los objetivos de tu estrategia de marca digital. Por ello, debes compartir contenido regularmente mientras se mantienen los mensajes de tu marca y la identidad visual de forma consistente en todos los canales.

Adaptar el contenido para cada canal o táctica específica también es clave. Por ejemplo, las publicaciones largas en el blog son excelentes para el SEO, pero cuando se utilizan las redes sociales, los videos cortos y las imágenes funcionan mejor.

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