PUBG: BATTLEGROUNDS se transforma con el modo festivo Prop Hunt
La tensión característica de la batalla real a veces necesita un respiro, un momento para la sorpresa y la risa dentro de la intensa competencia. Reconociendo esto, los desarrolladores de PUBG: BATTLEGROUNDS han introducido una experiencia temporal que cambia por completo las reglas del juego. Se trata del modo Prop Hunt, una adición especial con motivo del Día de los Inocentes que invita a los jugadores a dejar de lado los francotiradores y las granadas para participar en un juego de escondite a escala épica. Este evento demuestra la versatilidad del motor del juego y su capacidad para albergar experiencias más lúdicas, ofreciendo un contraste refrescante a la fórmula de supervivencia por la que es mundialmente conocido.
En esencia, Prop Hunt divide a los doce participantes de cada partida en dos roles fundamentales con objetivos opuestos. Por un lado están los «Props» (Objetos), cuyo único propósito es camuflarse y sobrevivir. Al inicio de cada ronda, estos jugadores tienen un breve periodo de tiempo para elegir disfrazarse entre una variedad de objetos ambientales, como una silla, una maceta o un barril, y luego encontrar el escondite perfecto en el mapa. Por el otro lado están los «Hunters» (Cazadores), un grupo más reducido armado cuya misión es encontrar y eliminar a todos los Props antes de que se agote el tiempo. La dinámica crea una tensión única, donde el sigilo y el engaño se convierten en armas tan importantes como cualquier fusil.
Estrategia, riesgo y un toque de caos controlado
La jugabilidad de este modo en PUBG: BATTLEGROUNDS está cuidadosamente segmentada en fases para equilibrar la ventaja inicial de los Props. Todo comienza con una fase de preparación, donde los Hunters esperan confinados en una zona restringida, incapaces de ver el caótico espectáculo de nueve jugadores transformándose en muebles y esparciéndose por el entorno. Una vez que comienza la cacería, los Hunters deben observar cada detalle: ¿esa caja siempre estuvo ahí? ¿ese barril parece moverse un píxel?
Aquí es donde entra el elemento de riesgo. Dispararle a un objeto que resulta ser solo parte del decorado no sale gratis; el Hunter verá reducida su salud por cada disparo fallido, penalizando la acción de disparar a lo loco. Esto obliga a una observación minuciosa y a decisiones calculadas, convirtiendo cada encuentro en un pequeño duelo de nervios. Para añadir un giro final, cerca del cierre de la ronda se activa un breve «Fever Time». Durante estos segundos, los Hunters reciben un impulso de daño y la penalización por disparos erróneos desaparece, incentivando una búsqueda agresiva y frenética para liquidar a los Props que aún resisten.
El arsenal de supervivencia de un objeto viviente
Ser un Prop no significa quedarse quieto y rezar por no ser visto. Para nivelar el campo de juego y añadir profundidad estratégica, los jugadores en este rol tienen acceso a un conjunto de habilidades especiales diseñadas para crear confusión y oportunidades de escape.
- Despliegue de Señuelos: Pueden colocar un objeto falso e idéntico a su disfraz en otra ubicación, haciendo que los Hunters pierdan tiempo y salud disparando a un señuelo inofensivo.
- Cambio de Disfraz: Si un escondite se vuelve demasiado peligroso, un Prop puede transformarse en un objeto diferente del entorno, permitiéndole una furtiva reubicación.
- Efectos de Distracción: Habilidades como destellos cegadores o efectos de aturdimiento pueden desorientar a un Hunter que se acerca demasiado, dando al Prop unos segundos cruciales para huir y buscar un nuevo escondite.
Estas herramientas fomentan un juego activo y dinámico. Un Prop astuto no solo se esconde, sino que engaña, desplaza y molesta a los Hunters, haciendo de la supervivencia un acto de creatividad y estrategia en tiempo real. El modo está disponible en la sección Arcade de PUBG: BATTLEGROUNDS y se puede jugar en mapas icónicos como Rondo, Vikendi y Miramar, ofreciendo una variedad de entornos urbanos y naturales para este singular juego del gato y el ratón. Los jugadores tienen hasta el 8 de abril para sumergirse en esta experiencia, que sirve como un recordatorio divertido de que incluso en los campos de batalla más serios, siempre hay espacio para la sorpresa y el ingenio.

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