Preparándonos para el mañana: la digitalización de la banca

 

Cabe resaltar que el objetivo principal de la digitalización es impulsar la inmediatez, la efectividad y la mejora en la experiencia del cliente.

 

El mundo digital se ha instituido como la vía más eficiente para permitir que las labores cotidianas se lleven a cabo de maneras más sencillas y simplificadas. En el caso de la industria comercial, en general, es de suma importancia contar con las herramientas digitales que permitan operar conforme a las exigencias del mercado, y, sobre todo, corresponder a la inmediatez de la disrupción tecnológica, como esa tendencia que están adoptando las compañías que buscan incrementar la rentabilidad dentro de un entorno extremadamente competido.

 

Ahora bien, la digitalización de los procesos, entendida desde un esquema empresarial, conlleva una serie de factores que, dependiendo del giro e interés mercantil de la compañía, marcan el valor y viabilidad de la estrategia que se implementará para incursionar dentro de la era digital. En este sentido, el entorno digital del mundo de los negocios está concentrado en el usuario como el indicador que, a partir de su criterio y exigencias, logrará moldear las formas y modos de operación en un contexto meramente digital. Sin embargo, es importante resaltar que no todas las organizaciones pueden someterse a una transformación digital absoluta, ya que podría representar un desbalance para la operación cotidiana, o bien, un contrapeso, si es que no se cuenta con un equipo de atención sólidamente preparado para gestionar los recursos y herramientas que soportan la ejecución de los sistemas digitales.

 

En el caso de la digitalización del sistema financiero, específicamente el sector bancario, este ha presentado en los últimos años un avance bastante productivo con respecto a otros periodos. De acuerdo con nuestro Digital Customer Experience Index for banking 2019, la banca en el país ha decidido, desde hace varios años, incursionar en la era digital adaptando soluciones tecnológicas para sus clientes. En este aspecto, la totalidad de bancos estudiados por la compañía cuentan con un servicio de banca básico digitalizado, ya sea a través de un sitio web donde el cliente tiene acceso a sus cuentas personales, o bien, a través de una app para teléfono móvil.

Como bien se acotó en el párrafo anterior, contar con un sitio web y una aplicación móvil son solo los primeros pasos que debe seguir una institución bancaria para que sea partícipe de la transformación digital. De acuerdo con el estudio, existen diversos criterios que ayudan a observar el comportamiento de los bancos en la digitalización, tales como: la capacidad para ofrecer soluciones, grado de simplificación de procesos, efectividad para ejecución de transacciones en estructuras de seguridad cibernética, uso de biométricos en las vías de acceso y la preocupación por mejorar la experiencia del cliente. Una vez que la institución logre adaptar sus intereses a los del cliente, haciendo uso de las facilidades otorgadas por el medio digital, el proceso de digitalización arrojará los resultados esperados.

 

El traslado a los canales digitales es un proceso que viene en incremento, pero para el caso de la banca, dicho procedimiento debe cumplir con ciertos rubros que, por cuestiones de competencia y fiabilidad, necesitan ser tomados en cuenta por los bancos e instituciones afines. En primer lugar, exacerbar la posición del cliente es el punto de partida para que la digitalización sea más sencilla y completa. Además, construir una relación de confianza con el cliente a través de la efectividad de las herramientas, dotar de recomendaciones al usuario, con el objetivo de educarlo en temas financieros, presentar diversas alternativas de operación al cliente y manifestar un apoyo frente a las posibles adversidades dentro del servicio, son algunas de las mejores prácticas que determinarán la efectividad del traslado al entorno digital.

El sistema financiero mexicano, entre otras cosas, se ha caracterizado por presentar múltiples áreas de oportunidad en su operación para ejecutar migraciones masivas al entorno digital. En la banca es posible divisar los primeros pasos, sin embargo, es necesario pulir algunos detalles, principalmente relacionados con el potencial de solución a problemáticas tangibles y la atención al cliente.

 

Por ello, si bien es cierto que la inteligencia artificial, el Big Data y el blockchain son recursos tecnológicos que ayudan a optimizar los procesos, la fuerza laboral humana siempre predominará debido a su capacidad de acción y decisión.

Cabe resaltar que el propósito de la digitalización de las operaciones en la banca, responde a la condición del usuario por satisfacer sus demandas, haciendo uso de los dispositivos tecnológicos como herramientas que facilitan el control y manejo de sus finanzas. Por ello, aquellos bancos que opten por digitalizar la mayoría de sus procedimientos, tendrán acceso a un número más grande de clientes, que estarán dispuestos a usar las herramientas que proponga cada organización, incluso llegando a aportar una retroalimentación frente a las carencias que pueda presentar el servicio, un hecho que reconfigura los modos de consumo abruptamente, y ayuda a optimizar la oferta.

 

La digitalización está por definir las operaciones comerciales del mañana, sino es que ya lo hace, por ende, los bancos deben considerar ajustarse a los cambios que puedan impactar en el sector, sin olvidar su tarea fundamental. Moverse a un entorno digital renueva la imagen de la compañía, dota de cierto grado de reconocimiento a su presencia corporativa e incrementa las utilidades de la compañía. Conseguir un mayor número de clientes, y con mejores condiciones para el negocio, actualmente solo es posible si se hace a través de las vías digitales, los procesos tradicionales han desaparecido y aquella institución que no lo pueda ver, está destinada a un fracaso inminente.

 

Descarga el estudio completo aquí: https://everisbankingtrends.com/index.php

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