El COVID-19 impacta los procesos migratorios y de movilidad de personal de las empresas: EY México

Derivado de la contingencia sanitaria del COVID-19, muchos países de Europa y Asia han sido identificados como de alto riesgo, situación que ha generado un impacto relevante en la movilidad de talento a través de fronteras internacionales de algunas organizaciones.

En el caso de México, las compañías tienen poblaciones importantes de extranjeros quienes año con año acuden al Instituto Nacional de Migración (INM) a solicitar extensiones a sus permisos, o bien, cumplir con ciertas obligaciones que la legislación migratoria impone a los extranjeros residentes en nuestro país. En un escenario como el actual, dichos procesos migratorios corren el riesgo de verse interrumpidos por un eventual cierre de la autoridad migratoria.

“Por ello, es importante mantener un control cercano del movimiento de personal hacia México y al exterior. Vigilar detenidamente el avance de las restricciones de viaje y medidas sanitarias en los países donde cada empresa tiene operaciones, permitirá anticipar contingencias y facilitar que la operación del negocio continúe”, indicó Óscar Santos, Socio Líder de Servicios Migratorios de EY México.

Debido a lo anterior, es de suma importancia realizar un seguimiento de los viajes recientes de los colaboradores, apoyados en herramientas tecnológicas, que ayuden a las empresas a monitorear la ubicación de sus viajeros e identificar el nivel de riesgo de acuerdo con información actualizada sobre la propagación de COVID-19, de manera que esté en posibilidades de tomar fácilmente medidas preventivas destinadas a mantener la salud y la seguridad de todos.

“Para las empresas resulta prioritario tener acceso inmediato a la información sobre los registros de viajes de negocio o personales de sus colaboradores (destinos de bajo y alto riesgo), tiempo de estadía, así como un seguimiento del estado de salud de las personas durante 14 días”, agregó Santos.

Actualmente, existe gran incertidumbre por parte de las empresas como de los propios extranjeros respecto a la posición que adoptará el INM, si habrá suspensión de plazos o cierre de oficinas, o bien, si se respetarán los derechos adquiridos por los extranjeros en caso de no poder renovar sus permisos dentro del plazo legal. Al día de hoy, el INM no se ha pronunciado al respecto, lo que significa que todo sigue el curso normal dentro de los términos legales previstos en la legislación aplicable.

“Ante esto, muchas empresas han adoptado medidas extremas enviando a toda su plantilla de extranjeros a sus países de origen, otros han optado por acciones más conservadoras, dejando a todos en México y, en algunos casos, solicitando una cantidad importante de permisos de trabajo”, señaló Óscar Santos.

Otro de los programas que ha tenido muchos retos es el relacionado con los viajeros de negocios o business travelers, para el cual, el INM reportó la entrada de más de 70,000 extranjeros en el mes de enero de 2020 bajo esta condición. En virtud de las limitaciones o cierre de fronteras que han adoptado muchos países, este tipo de viajeros se ven afectados por el hecho de no poder ingresar a un país, con la incertidumbre de qué hacer, a quien contactar y si su estatus migratorio les permite estar en ese país más del plazo permitido en su ingreso.

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