“Diseño estratégico” La estrategia también es parte del diseño

Con el desarrollo tecnológico, la Transformación Digital y los nuevos enfoques centrados en el consumidor, surgen diversas aristas que los negocios deben cubrir para llegar a cumplir con las necesidades del cliente.

Pero alinear todos los requerimientos no es una tarea fácil, y mucho menos tratar en el mismo nivel los objetivos del negocio con los del consumidor para la entrega final de un servicio o producto. Todo esto conlleva una buena base y desarrollo de la estrategia.

La estrategia está definida como un plan que especifica una serie de pasos a seguir o conceptos importantes que tienen como fin alcanzar un determinado objetivo. Michael Porter, experto reconocido a nivel mundial en temas relacionados a la estrategia, nos indica que básicamente es la elección de lo que se debe y lo que no se debe hacer.

Planteando una buena estrategia podremos extraer información y datos que nos brindarán un mayor valor agregado o ventaja competitiva. Desde hace mucho tiempo la estrategia ha estado muy relacionada al mundo de los negocios, las decisiones de gerencia, y ha definido los pasos futuros de las compañías. Pero, ¿la estrategia es exclusiva del mundo empresarial?

La respuesta es “No”. La estrategia es un proceso cognitivo que no pertenece a ningún campo en específico y nos ayuda a encaminar los resultados de mejor manera. Lo que hace la distinción al momento de aplicarla es el uso de las diferentes herramientas según el rubro o área.

Tradicionalmente, en el mundo de los negocios, el plan estratégico se relacionaba más con la revisión y análisis de datos en gráficos, estadísticas y reportes anuales, que podían ayudar a demostrar y asegurar la mejor opción a tomar. Sin embargo, los datos cuantitativos son muy certeros en la realidad y pueden generar estimaciones a futuro, pero existen otros factores a considerar como la incertidumbre.

Actualmente, hay otros profesionales que se dedican a mirar el panorama completo, quienes además de tomar en cuenta los cuantitativos, consideran con mucha importancia los datos cualitativos y los factores coyunturales para la toma de las decisiones

estratégicas en pro del cumplimiento de los objetivos del negocio con relación a las necesidades del consumidor.

Estos profesionales son llamados “Design Strategists”, su trabajo consiste en tomar decisiones en base al diseño estratégico tomando en cuenta al usuario, el contexto y los intereses del negocio. Ellos entienden que la incertidumbre está presente en todo momento, muchas veces sin tener un indicador cuantificable del mismo, pero colocando al usuario en medio del proceso, junto con sus demandas y necesidades, podemos llegar a mejores resultados.

Entonces, si comparamos esta “estrategia” con la que se entendía de manera tradicional, podemos decir que la meta sigue siendo la misma, pero son las herramientas y el enfoque los que han cambiado. Por ello, este nuevo profesional de la estrategia debe manejar ambas habilidades: tanto las intuitivas como las analíticas.

Actualmente hay una demanda en crecimiento por estos perfiles y, pese a que no existe una carrera exacta que defina esta posición (es un profesional que más bien se va formando en el camino), el Design Strategist abre su abanico de opciones y herramientas aceptando diferentes variables más allá de las tradicionales.

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