¿Diseñas tu modelo negocio?

¡Asegúrate de no olvidarte de estos seis elementos!

Los avances tecnológicos de la actualidad han facilitado los procesos asociados a la creación y puesta en marcha de una empresa, haciendo que cada vez más personas se aventuren en el journey del emprendimiento. Si el joven Jeff Bezos decidiera emprender hoy en día, seguramente no tendría que hipotecar la casa de sus padres para crear el Amazon de turno.

Sin embargo, más allá de las bondades de la tecnología, construir tu emprendimiento sobre una base sólida de negocio, poniendo al cliente en el centro y con el objetivo de crear valor sostenible en el tiempo, es fundamental para guiarte por buen camino en el ABC del emprendimiento.

A continuación, compartimos seis pasos que se deberías tomar en cuenta para diseñar un modelo de negocio capaz de posicionarse de manera óptima:

1. Entiende el perfil de tu cliente

Conocer a tus clientes es el punto de partida para poner en marcha el tren del emprendimiento. Entender quién es, dónde se encuentra, cómo se relaciona y cómo es que se comporta en el mundo físico y digital, son elementos fundamentales que te permitirán abordar los problemas y necesidades de tu usuario, generándole valor.

Existen diversas técnicas y herramientas de observación e investigación que permiten entender los comportamientos de distintas audiencias, con el objetivo de identificar características comunes de los individuos y patrones colectivos, los cuales serán de gran utilidad para enfocar esfuerzos en el nicho de mercado más proclive a adoptar tu producto y/o servicio.

Consejos

· Visualiza el journey completo de las personas, cómo es su día a día y cómo este journey se vería mejorado gracias a tu producto o servicio.

· Aprovecha los elementos cualitativos. Sé curioso, indaga, prueba, pregunta por preferencias de tu público objetivo, pero también por aquellos elementos que no valorarían. Es mejor saber el porqué de las cosas que solo quedarnos con el “¿Qué?” de ellas.

2. Define tu propuesta de valor y tu promesa de marca

En esta era de la economía de la atención, caracterizada por su nivel de dificultad para captar y retener la atención de las personas, resulta fundamental poder explicar, de manera clara y sencilla, qué te hace especial en el mercado y cómo vas a ayudar a tu público objetivo a resolver sus problemas y/o atender sus necesidades, a través de atributos físicos y emocionales.

La propuesta de valor explica cómo los productos o servicios solucionan algún problema o necesidad a tu público objetivo, qué beneficios específicos pueden esperar, así como el por qué deberían elegir tu oferta versus el resto de alternativas existentes.

La Promesa de Marca supone un driver de inspiración para la traducción de los atributos de la marca a beneficios emocionales para tu público objetivo. Debe de ser relevante (de alto valor para el cliente y, por lo tanto, que influya en sus decisiones), diferenciadora (difícil de reproducir en el mercado) y sostenible (basada en el “ADN” de la compañía y alineada con su cultura).

Consejos

· Evaluar la pertinencia de realizar ejercicios de definición de Propuesta de Valor y Promesa de Marca para cada producto y/o servicio del portafolio e incluso para cada arquetipo de tú público objetivo.

· La Propuesta de Valor no es un eslogan ni una declaración de posicionamiento.

· Tanto la Propuesta de Valor como la Promesa de Marca parten de un profundo conocimiento del público objetivo y tienen que estar alineadas a la identidad y cultura de tu startup.

3. Identifica, diseña y prueba cómo solucionar los problemas de tu público objetivo

Una vez tengas sensibilidad de las necesidades y problemas que aquejan a tu público objetivo, deberás identificar qué características de tu producto y/o servicio son clave para hacerles frente.

Consejos

· Utiliza metodologías de evaluación de ideas, que se basan en el entendimiento del usuario para el diseño de prototipos y medición de resultados en clientes potenciales reales. En ese sentido, recomiendo revisar el libro: “SPRINT: El método para resolver problemas y testar nuevas ideas en solo 5 días”, de Jake Knapp.

4. Diseña cómo será la Experiencia del Cliente a través de los diferentes canales disponibles

La Experiencia del Cliente es la percepción del cliente a través de las diferentes interacciones que tiene con una organización, a lo largo de su ciclo de vida. Este esquema se inicia desde que el cliente concientiza un problema o necesidad e inicia un proceso de búsqueda de información y comparación de opciones, pasando por la compra, el servicio postventa y el cese de la relación. Estas interacciones generan emociones que desarrollan recuerdos y generan lazos de lealtad entre el cliente y una organización.

Consejos

· Entender a tu público objetivo permitirá conocer cuál es su experiencia ideal, lo cual incluye tanto las interacciones con la compañía a través de los distintos canales, así como los diferentes momentos en los que no está interactuando directamente.

· No asumas, asegúrate que tu hipótesis de experiencia y canales estén sustentadas en el conocimiento del cliente y no en contextos sociales familiares, los cuales pueden no ser el target de tu producto y/o servicio.

· La Experiencia del Cliente diseñada, deberá de estar alineada a la Propuesta de Valor, Promesa de Marca, así como a la cultura de tu startup. De lo contrario, estarás enviando mensajes distintos a tu cliente, generándole confusión.

5. Reflexiona sobre tus fuentes de ingreso y estructura de costos

Uno de los resultados esperados al momento de crear una empresa es que ésta sea rentable o sostenible, en caso que se trate de una empresa sin fines de lucro.

En ese sentido, es necesario llevar a cabo un proceso reflexivo sobre todos los temas que involucran la entrada y salida de dinero: ¿cómo se ingresará el dinero en la compañía? ¿qué estrategia de pricing utilizar? ¿qué margen conviene? ¿será un modelo por suscripción o venta directa? ¿cuál será tu estructura de costos? ¿cómo se mueve tu cashflow? etc…

6. Plantea métricas para saber si vas por el camino correcto

Por último, pero no menos importante, será necesario definir cómo medir el éxito de la iniciativa de emprendimiento. Para esto se deberán de contemplar una serie de indicadores clave de desempeño, popularmente conocidos como Key Performance Indicators (KPI’s), que te ayudarán a evaluar el grado de avance obtenido, con respecto a los objetivos.

Consejos

· No te concentres sólo en los típicos indicadores operativos. Si quieres mantenerte relevante en el mercado digital, deberás evaluar la implementación de los siguientes indicadores:

o Indicadores de Experiencia de Clientes.

o Indicadores de Experiencia del Empleado/Cultura.

o Indicadores operativos.

o Indicadores financieros.

Son muchos los pasos que te permitirán construir un startup con mayores probabilidades de éxito, no obstante, pese a estos, será necesario no olvidar la importancia de entender a tu público, definir su experiencia, derivado de ellas, medir los resultados obtenidos, sin dejar de pensar siempre en la Experiencia del Cliente.

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