Diablo: un año histórico para la franquicia comienza con su 30º aniversario
Celebrar tres décadas de existencia no es poca cosa, especialmente para una saga que ha definido el género de acción y rol. El reciente especial por el 30º aniversario de Diablo no fue solo un repaso nostálgico, sino el arranque formal de un periodo cargado de novedades que prometen redefinir el futuro de Santuario. Con anuncios que abarcan desde Diablo IV hasta Diablo Immortal y Diablo II: Resurrected, Blizzard dejó claro que el infierno está más vivo que nunca.
El protagonista indiscutible de esta nueva era es el Conjurador, una clase que se introduce de manera transversal en la franquicia. Este taumaturgo siniestro, cuyo poder se forja en las mismas llamas del Infierno, llegará con matices distintos a cada juego, reflejando la evolución de Santuario a través de las eras. Su presencia marca un hito, especialmente para Diablo II: Resurrected, que recibe su primera clase jugable nueva en más de un cuarto de siglo.
Reign of the Warlock: una expansión sorpresa para Diablo II: Resurrected
Disponible desde hoy, Reign of the Warlock es mucho más que una simple actualización. Además de presentar al Conjurador, centrado en la invocación y transformación demoníaca, introduce un sistema de terror que permite a los jugadores decidir qué actos del juego se vuelven más desafiantes, aumentando tanto la dificultad como las recompensas. Derrotar a los jefes en este estado puede revelar estatuas místicas que, al combinarse, desbloquean enfrentamientos contra los Ancestros Colosales, un nuevo tipo de enemigo diseñado para poner a prueba las builds más optimizadas.
La expansión también llega con mejoras sustanciales en la calidad de vida, muy esperadas por la comunidad:
- Filtros de botín para gestionar el tesoro con mayor precisión.
- Pestañas de Arcón ampliadas que solucionan problemas de espacio de almacenamiento.
- Un nuevo sistema de Crónica para rastrear el legado de cada personaje y obtener recompensas por los logros.
Diablo IV: Lord of Hatred y el regreso a Skovos
La próxima gran expansión de Diablo IV, Lord of Hatred, tiene fecha para el 28 de abril. Los nephalem regresarán a Santuario para enfrentar la influencia corruptora de Mefisto en una batalla épica. La expansión no solo añade una nueva región, Skovos —con paisajes inspirados en el Mediterráneo y una mitología ancestral—, sino que presenta dos clases nuevas: el ya mencionado Conjurador y el Paladín, creando un fascinante contraste entre la luz divina y la magia infernal.
Los sistemas de juego avanzado también evolucionan. Los Planes de Guerra ofrecerán rutas de actividades personalizables, dando a los jugadores un control sin precedentes sobre su progreso endgame. Mientras, los encuentros del Odio Reverberante probarán la resistencia de cualquier grupo con oleadas de enemigos cada vez más numerosas y poderosas. Para conocer todos los detalles del Conjurador en Diablo IV, el informe de desarrollo del 5 de marzo será clave.
El camino por delante para Diablo Immortal
El título móvil y de PC no se queda atrás. Su hoja de ruta para 2026 incluye el temible retorno de Andariel, la Dama de la Angustia, junto con una nueva zona, eventos y colaboraciones. A mediados de año, los jugadores de Diablo Immortal podrán experimentar su propia versión del Conjurador, un mago cuyos poderes prohibidos de los Vizjerei le permiten dominar incluso al demonio Engullealmas. Además, hará su reaparición la icónica ciudad de Lut Gholein, ahora dividida en un Distrito Común caótico y un Distrito Superior misterioso, mostrando las cicatrices de la corrupción infernal.
Este especial de aniversario es solo el prólogo de un año que culminará en la BlizzCon 2026. Cada anuncio refuerza la idea de que Diablo no descansa, y que Santuario sigue siendo un escenario en constante expansión, listo para desafiar a una nueva generación de héroes.

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