Cómo identificar trabajadores con alto potencial

No hay duda de que para poner los pilares del éxito empresarial a largo plazo es fundamental que las organizaciones sean capaces de atraer talento, ofrecer desarrollo profesional a los empleados y mantener aquellas personas que ocupan puestos estratégicos dentro de la iniciativa. Para construir el equipo de alto rendimiento de mañana es necesario invertir en el presente, y fomentar una cultura de empresa que promueva que los profesionales tengan espacio para aprender y crecer.

El potencial es un factor dinámico que evoluciona según el momento en el que se encuentre la empresa y el tipo de cultura corporativa que esta tenga. No tendrá las mismas necesidades de liderazgo una start up que opera en un mercado emergente que una empresa madura.

No obstante, en todas las organizaciones debe de haber sistemas establecidos para detectar y promover el potencial, mecanismos que ayuden a predecir comportamientos a través de unos procesos de evaluación rigurosos con unos criterios de acceso, señala Jesús Gómez, Director área de Innovación y del Servicio de Mentoring en Cerem International Business School.

Si bien es cierto que el alto potencial es variable dentro de cada empresa, los trabajadores con alto potencial tienden a tener estas cinco características en común:
1. Conocen el negocio. El alto potencial se encuentra en aquellos trabajadores que tienen pericia dentro del negocio. Independientemente de si su conocimiento es técnico o práctico, tienen las habilidades y la actitud de entender el negocio y su sector, y su visión de ambos está alineada con los objetivos de la compañía.
2. Otros profesionales los respetan. Tanto sus compañeros como otras personas dentro del sector conocen sus habilidades. Para que un trabajador consiga ejercer un buen liderazgo, no solo sirve con que él lo sepa, sino que los demás tienen que saber que lo tiene y valorarle por ello.
3. Son ambiciosos. Los trabajadores con alto potencial no se enfocan exclusivamente en sus funciones, sino que están orientados al progreso. Una manera de poder evaluar esta característica es buscando signos que demuestren que han ido acumulando responsabilidades progresivamente, que han seguido aprendiendo y consiguiendo nuevos logros.
4. Trabajan bien con otra gente. Pese a que los líderes tienen que estar enfocados en los objetivos, también tienen que saber trabajar con otras personas. Esta actitud les ayuda a tomar mejores decisiones basadas en la evaluación a través de la información proporcionada por otros y no solo con sus propios criterios.
5. Son valientes. No importa cuanta información reciban, o cuanto sopesen una decisión, a veces va a ser complicado elegir un camino y siempre se va a tener un grado de incertidumbre, por lo que cierto grado de coraje es imprescindible en un buen líder.

Por Jesús Gómez
Director área de Innovacion y del Servicio de Mentoring Cerem International Business School

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