Por Luis Barrientos, Risk Domain Expert para SAS México.

Las instituciones financieras pasaron un trago muy amargo en 2008. La crisis bancaria, detonada por el colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, puso en evidencia que el capital exigido para cubrir la exposición a los riesgos derivados de la cartera de negociación bajo Basilea II no era suficiente para absorber las pérdidas registradas entonces.

Por ello, en 2009, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS) propuso revisar el marco de riesgo de mercado de Basilea II para solucionar las deficiencias más apremiantes. Una de las principales propuestas fue la revisión fundamental de la cartera de negociación, o FRTB (Fundamental Review of the Trading Book), con la que se busca resarcir una serie de defectos estructurales que no fueron detectados en su momento.

Esto ha derivado en el desarrollo de un nuevo marco para calcular el requerimiento mínimo de capital por riesgo de mercado a fin de responder adecuadamente a otra potencial crisis financiera global. Acorde al cronograma emitido en enero de 2016 por BCBS, los reguladores locales deben emitir los últimos términos sobre esta norma al inicio de 2019 y que tome efecto el mismo año con la presentación de resultados en diciembre.

La FRTB está redefiniendo las normas y cálculos que determinan el capital que los bancos deben mantener para compensar su exposición al riesgo de mercado. Esta nueva normativa deberá aplicarse cabalmente a partir del 1 de enero de 2019, y las instituciones bancarias están trabajando a marchas forzadas para cumplir con la fecha límite.

Mayor gasto del previsto
La inversión que la banca mundial tendrá que hacer para aplicar las reglas de la FRTB no es poca. De hecho, la consultora Oliver Wyman estima que cada institución gastará entre $100 y $200 mdd, esto tras estudiar los planes de 20 grandes bancos mundiales de Europa, Estados Unidos y Asia.

En el ejercicio anterior no está contemplado el impacto sobre el capital regulatorio, que a decir por el estudio de Chartis de 2016, el 65% de los encuestados opinaron que este requerimiento regulatorio crecerá moderada o significativamente.

Asimismo, se requerirá que talento especializado se integre para llevar a cabo los programas de FRTB. No obstante, encontrar y contratar a los analistas de riesgo de mercado que tengan conocimientos financieros y tecnológicos suficientes no ha sido fácil.

Calculando el riesgo
Las organizaciones financieras deberán replantear la forma en la que operan, administran y evalúan sus líneas de negocios en esta cartera en particular, así como la relación de esta cartera de negociación y cada una de sus mesas con la tesorería y el portafolio de inversión y de coberturas.

Sin dejar atrás, el reto que representa el trabajo coordinado entre las áreas de riesgos y las mesas de negociación u oficina de apoyo para generar los resultados de cada mesa oportunamente y, en su caso, ejecutar y mantener las aproximaciones a modelos estándar o internos, según corresponda.

En este sentido, los regulados están haciendo sus análisis de deficiencias que, entre otros temas, incluye a la tecnología actual. Los resultados van desde los que creen tener las capacidades para cubrir dichos cambios haciendo ajustes menores en sus sistemas, hasta los que están considerando recurrir a las tecnologías analíticas para cumplir con esta revisión, calcular el requerimiento de capital y controlar sus costos.