• Los diagnósticos de la logística de las cadenas de suministro permiten a las empresas detectar oportunidades de mejora inmediata y/o a mediano y largo plazo, para orientar la toma de decisiones en futuros proyectos y/o inversiones.
• Con base en su experiencia en el desarrollo de diversos diagnósticos, Miebach Consulting ha identificado cinco factores principales que generan las fallas en la cadena de suministro de las organizaciones. Estos cinco factores son: Infraestructura, procesos, organización y control, operaciones e indicadores de desempeño.
• Los beneficios de realizar un diagnóstico logístico fast track son: 1.- Conocer la situación actual de la organización y el grado de competencia de los procesos analizados; 2.- Detectar las áreas de oportunidad que den paso a mejoras sustanciales; 3.- Identificar medidas de fácil implementación; 4.- Definir un plan de implementación de las medidas detectadas; 5.- Conocer los beneficios potenciales que se obtendrían al implementar las medidas, o en su caso, los riesgos que implicaría no actuar.

Basados en la premisa: “Todo lo que se hace se puede medir, sólo si se mide se puede controlar, sólo si se controla se puede dirigir y sólo si se dirige se puede mejorar”, Miebach Consulting convoca a las empresas instaladas en México a diagnosticar sus cadenas de suministro y su logística, como estrategia fundamental para tener un panorama claro de las condiciones que guardan sus organizaciones e identificar qué mejoras deben realizar para ser más productivas y rentables en el mercado local, regional y global, indicó Jorge Ribas, Socio y Director de Miebach Consulting México.

Como se establece en la bibliografía administrativa, el término diagnóstico alude, en general, al análisis que se realiza para determinar cualquier situación que guarda un individuo o empresa, y cuáles son las tendencias existentes en el mercado respecto a ella.

“Bajo esta perspectiva, un diagnóstico logístico de la cadena de suministro corporativa es una mirada integral y externa de los procesos de esa empresa, el cual busca detectar oportunidades de mejora inmediata y/o a mediano y largo plazo, para orientar la toma de decisiones en futuros proyectos y/o inversiones”, indica Daniel Iván Martínez, Consultor Senior de Miebach Consulting México.

Básicamente lo que se hace dentro de un diagnóstico logístico de la cadena de suministro corporativa es detectar medidas o áreas de oportunidad y mejora dentro de la compañía, lo cual depende del enfoque que se le quiera dar al diagnóstico: puede ser un diagnóstico fast track (vía rápida) focalizado a un solo proceso, o bien, enfocado a la parte estratégica de la cadena de suministro.

“El propósito de un diagnóstico logístico fast track es conocer los procesos de la empresa de forma muy rápida, que permita tener un panorama general en un corto tiempo, por lo general en promedio cuatro semanas, aunque depende de la complejidad de los procesos internos y externos de la compañía y el alcance que se establezca”, señala Daniel Iván Martínez.

Entre los indicadores que se miden en un diagnóstico logístico fast track, para determinar qué áreas son proclives de mejora están la parte de productividad de cada actividad y proceso, considerando tiempos, costos y recursos. Como resultado de este diagnóstico se identifican medidas/acciones que implican u ocupan un alto esfuerzo en tiempo, recursos y costo para las empresas.

Con base en su experiencia en el desarrollo de diversos diagnósticos logísticos de la cadena de suministro corporativa, Miebach Consulting ha identificado cinco factores principales que generan las fallas y que les impiden a las empresas garantizar una operatividad eficiente y efectiva en términos de productividad y rentabilidad. Estos cinco factores son: Infraestructura, procesos, organización y control, operaciones e indicadores de desempeño.

Los beneficios de realizar un diagnóstico fast track son:

1.- Conocer la situación actual de la organización y el grado de competencia de los procesos analizados. Prácticamente es que en poco tiempo la empresa pueda conocer su situación real y el nivel en que se encuentra.
2.- Detectar las áreas de oportunidad de la organización que den paso a mejoras sustanciales.
3.- Identificar medidas de fácil implementación.
4.- Definir un plan de implementación de las medidas detectadas con base en la complejidad para llevarlo a cabo y el impacto que pueden generar.
5.- Conocer los beneficios potenciales que se obtendrían al implementar las medidas o, en su caso, los riesgos que implicaría no actuar.

“Miebach Consulting se apoya de los perfiles de madurez para evaluar la situación actual de cada uno de los procesos y conocer el nivel de competencia, según las mejores prácticas logísticas”, agrega Jorge Ribas.

Esta herramienta de perfiles de madurez incluye ciertos parámetros o criterios a evaluar que indican si el proceso está en inocencia, conciencia, en entendimiento, competencia o se tiene un proceso de excelencia. A partir de aquí se determina qué hacer para llevar al proceso al siguiente nivel y que la compañía establezca hasta dónde quiere llegar.

Para concluir, Daniel Iván Martínez, apunta: “El acompañamiento externo a las empresas en sus diagnósticos les permite desarrollar procesos eficientes basados en requerimientos de clientes; identificar puntos fuertes y débiles a través de perfiles de madurez; proponer mejoras potenciales priorizadas en una matriz de esfuerzo y ren