La eterna batalla que nunca termina, una batalla que no solo se encarniza con los sistemas operativos y se ha llevado al terreno de los teléfonos; ahora todo se resume a que prefieres, si un iPhone o un teléfono de la gama de los Galaxy, los Xperia, HTC One o el famoso Nexus. Una competencia que se resume a la efectividad del teléfono y la familiaridad que tengas con el sistema operativo nativo del Smartphone.

Si bien Android ha avanzado mucho terreno convirtiéndose en el sistema operativo que todos los teléfonos usan, muchos estamos enamorados del uso intuitivo del iOS que mejora con cada versión; pero con el surgimiento de nuevos sistemas como el Windows Phone o el Firefox OS dejan en claro que ahora todo se trata de encontrar lo mejor de un sistema y MEJORARLO, una tendencia que veremos mucho a futuro en el que cada nueva versión del sistema operativo que quieras trae lo mismo que los demás pero mejorado.

Incluso ahora se está buscando la autenticación del usuario con la huella digital o que el teléfono sea lo suficientemente inteligente para detectar cuando está siendo usado por el usuario mediante el reconocimiento visual de la cámara.

Entonces cada que alguien me pregunta que teléfono recomiendo para adquirir es un debate interno que cada día cambia de respuesta, digo, casarse en estos días con cierta marca es una locura, puesto que diariamente cada smartphone ofrece algo nuevo y diferente a los demás, haciendo difícil decidir cuál es el mejor; pero hay algo que no se puede obviar y es que si has tenido un iPhone te enamoras del iOS y hacer la transición a Android creo que resulta algo complejo, pero no imposible.

Seguramente sino vemos mejoras en los iPhones uno de los argumentos lógicos de venta será únicamente por el sistema opertativo.

Pero haciendo un recuento de las características cada sistema operativo tiene sus puntos fuertes que los hace distinguirse de los demás, por lo que tendría que decir sobre el sistema operativo es que no hay competencia y todo se resume a la experiencia del usuario.

Ahora dime, ¿a ti cual te gusta más?